domingo, 8 de noviembre de 2009

POBRECITOS


Los vecinos del barrio madrileño de Manzanares, están hasta los mismísimos cojones de las obras de la M-30, la obra faraónica del señorito Gallardon, que están motivando inundaciones.
Hombre, si vemos la parte positiva el muchacho de la foto,está lavando el coche gratis gracias a estas obras.
Por cierto
¿ A quién habrán encargado las obras?,
¿ A Pepe Goteras y Otilio?
mamuma

16 comentarios:

  1. No se, si la obra se la abrán encargado a Goteras y Otilio,pero la sensación es que sí.

    ResponderEliminar
  2. Se las abrán encargado a algún amiguete.

    ResponderEliminar
  3. Amigos, felipe,mls y polito, yo opino que lo que está ocurriendo en Manzanares es una tónica casi contínua en este puñetero pais.

    ResponderEliminar
  4. ¿Será que le va a quedar limpio? No sé yo...

    ResponderEliminar
  5. Tienes razón Omnimayas, la piscina puede quedar molona

    ResponderEliminar
  6. Conguito, dudo que con el barro, le qurde limpio.

    ResponderEliminar
  7. Por desgracia problemas parecidos,los tenemos en todas las ciudades.

    ResponderEliminar
  8. Me parece a mi que es un problema generalizado con el famoso plan E... En este caso los entiendo, pero ya disfrutaran de las ventajas cuando este acabado (si se consigue jeje) Pepe Gotera y Otilio? No!!!! Alberto Ruiz Gallardon, es su sello . Saludos

    ResponderEliminar
  9. Yo repasaría otra vez la noticia, debe estar mal la ubicación... ¿los madrileños sufriendo las consecuencias de la megalomanía del acalde de Madrid?, no me lo creo

    ResponderEliminar
  10. Porque les dará tanto por las obras?...será una neura generalizada? o es que es lo que más dinero da...

    ResponderEliminar
  11. Maria,aunque disfruten más adelante de estas obras, se pueden hacer sin crear estos problemas, aunque al vez los chapuzaz de Gallardón no sepan hacerlo.

    ResponderEliminar
  12. Carla, has dado en el clavo, imagínate lo que ha dejado las obras de la M-30.

    ResponderEliminar
  13. Morenito, tienes razón estamos sufriendo la fiebre de las aceras.

    ResponderEliminar